Esforzarse para profundizar nuestros talentos y llegar a ser excelentes. 

Hay una ley que se llama “la ley del menor esfuerzo”, todo el mundo quiere hacer el menor esfuerzo y tener el mayor resultado y eso no pasa, hay excepciones, para una regla una excepción, sin embargo, uno no puede trabajar en su vida con excepciones porque normalmente los seres humanos que sacan algo adelante y logran tener resultados son aquellos que se esfuerzan y se sacrifican.

Para lograrlo tenemos que conocernos y conocer nuestros hábitos. Si les preguntara ¿cuál es la cosa que ustedes hacen que es excelente? y excelente viene de exceso, de estar por encima del promedio, resulta que no conocemos nuestros talentos. Una manera fácil de conocer nuestros talentos e identificar para qué somos buenos es preguntarnos ¿a mi por que me gusta tal cosa? Cuando concientizamos la respuesta a esa pregunta empezamos a darnos cuenta para qué somos buenos y qué se nos facilita.

Un consejo muy importante que quiero compartir y es que profundicen aquello que se les facilita ya que tenemos un problema estructural en nuestra formación, si tu hijo es bueno en matemáticas consiguele un profesor y vuelvelo el màs en matemática, profundizar en lo que somos buenos se llama ventaja competitiva.