Darse la oportunidad de conocer y aprender de las demás personas.

Lo bonito del ser humano es que todos somos diferentes, uno tiende a dejarse llevar por lo que ve, por estereotipos. Yo los invito a que primero hablemos con la gente porque caras vemos pero corazones no sabemos y muchas veces se encuentra esencia en personas que creíamos que no. Yo por experiencia digo que le aprendo más a un campesino que a una persona con 20 pergaminos, porque un campesino ha forjado su vida, ha educado a hijos, tiene las manos fuertes de trabajo. 

Ustedes son ustedes y valoro que aprendan pero no quiero que copien nada de mi, quiero que sean ustedes con sus propios medios. La esencia es lo más importante porque una cosa es aprender las técnicas y otra poner su propio estilo y que salga todo de forma natural. Poco a poco debemos descubrir cuál es nuestro estilo y apostarle a ello porque así nos funcionan las cosas y triunfamos. 

Hablar con la gente es fascinante, escuchar sus historias, hablar con niños y aprender de ellos, de su esencia. Yo por fortuna tengo la capacidad de generar confianza entonces las conversaciones son más fluidas porque la gente me cuenta cosas a mi que no contaría a otras personas.